Catorce años en Decathlon, hasta director de tienda, con más de cien personas a mi cargo. Y buena parte de ese tiempo, decidiendo a quién se contrataba.
Te lo resumo en una frase: un negocio no paga por un certificado. Paga a alguien que le resuelve algo y lo puede demostrar.
Después decidí trabajar por mi cuenta. Mi primer programa ayudaba a elegir y ahí acababa: soltaba a la gente justo antes de lo difícil, formarse en serio y cobrar. Eso me comía por dentro.
Así que lo rehíce entero. Camino Digital empieza por elegir y no se acaba hasta tu primer ingreso. Por eso existe la garantía: no quiero volver a vender nada a medias.